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Facilita en segundos la detección de caries.
El detector de caries es un insumo clínico diseñado para diferenciar la dentina infectada de la dentina afectada o sana durante la fase de excavación.
Utilizar un revelador en el gabinete evita la eliminación innecesaria de tejido dentario sano y asegura la limpieza completa de la cavidad antes de la restauración.
Integrar este reactivo en tus protocolos conservadores incrementa la predictibilidad técnica y minimiza las recidivas bajo tus obturaciones o incrustaciones.
Su aplicación mediante soluciones líquidas o geles coloreados proporciona un contraste visual inmediato que guía el trabajo del instrumental rotatorio o manual.
Un detector de caries es una solución teñida (habitualmente con colorantes como la rodamina o el azul de metileno en base de propilenglicol) que se fija selectivamente en la dentina desnaturalizada.
El reactivo penetra exclusivamente en las fibras de colágeno irreversiblemente dañadas por la acción ácida bacteriana, las cuales han perdido su estructura cristalina.
Su función reside en marcar en rojo, azul o verde las zonas infectadas para eliminarlas con precisión, preservando la dentina remineralizable y protegiendo la vitalidad pulpar.
La aplicación del líquido o gel revelador de caries sigue una secuencia técnica sencilla y rápida dentro de la preparación cavitaria:
Según las preferencias de aplicación y la metodología diagnóstica de tu consulta, puedes elegir entre diferentes formatos:
El uso sistemático de soluciones indicadoras de caries aporta claros beneficios a la práctica odontológica conservadora:
Utilizar un detector de caries de alta calidad aporta seguridad diagnóstica en cada excavación y respalda el criterio clínico en odontología conservadora.
Incorporar este reactivo a tus rutinas de gabinete optimiza tus tratamientos adhesivos, protege la vitalidad del diente y asegura el éxito a largo plazo de tus obturaciones.